Restauración con materiales tradicionales de una fachada modernista
El año 1908, Joan Millet encargó al arquitecto modernista Manuel Joaquim Raspall i Mayol la remodelación integral de una masía en L’Ametlla del Vallès: Can Xammar de Dalt, de acuerdo con el estilo de la época: el modernismo.
La masía está en proceso de catalogación patrimonial y destaca por los pináculos de los hastiales y la torre mirador, típica de las casas-jardín modernistas.
La fachada principal integra algunos elementos góticos, como el portal adovelado y las ventanas geminadas y conopiales de la primera planta, con trencadís y trabajos de cerámica que se complementan con trabajos de forja en ventanas y balcones.
Los propietarios han apostado por recuperar el valor artístico y patrimonial del edificio modernista y han promovido la restauración de la fachada principal. Actualmente, el edificio tiene el uso de residencia de la tercera edad.
En Biohabita! nos han encargado, como arquitectos, realizar esta rehabilitación. Al tratarse de una restauración patrimonial, las técnicas constructivas utilizadas son también las que empleamos en bioconstrucción.
Proceso de restauración:
Primero se han picado todas las zonas donde el revoco existente había perdido su adherencia y las partes de mortero de cemento Portland que habían aparecido a causa de actuaciones de reparación. A partir de aquí, se han revocado las partes picadas y se han sustituido algunas piezas cerámicas.
Este nuevo mortero, similar al original, se ha realizado mediante una mezcla de mortero de cal aérea y de cal hidráulica con áridos de piedra oscura, logrando así un mortero con las mismas prestaciones y un aspecto prácticamente idéntico al mortero original.
También se han restaurado algunos ladrillos cerámicos macizos que estaban en mal estado: en algunos casos sustituyéndolos por otros nuevos y en otros reconstruyéndolos con mortero de cal NHL 3.5. Los alféizares de las ventanas presentaban una pieza de cerámica vidriada azul marino, en algunos lugares desaparecida y en otros agrietada. Se han encontrado piezas del mismo aspecto y se han repuesto.
Finalmente, se ha aplicado una veladura de agua de cal CL90 con un pigmento natural, que termina de igualar los morteros originales y el nuevo sin llegar a tapar las texturas características de los revocos antiguos.
Los trabajos los ha ejecutado la empresa CaOh2

